Tras varias semanas recolectando información buscando por varias páginas de internet, hemos podido llegar a la conclusión de varias cosas.
En primer lugar, creemos oportuno destacar que a pesar de que en la mayoría de las ocasiones, por no decir todas, hemos comprobado que se habla mal de la figura de Walt Disney, a nuestro parecer este hombre no fue tan mal tipo, ¿y por qué? Pues porque supo llevarnos a los mundos más mágicos y extraordinarios, a lugares insólitos que nos hacían soñar sin parar, que tanto a padres como a niños nos hicieron felices y que aún hoy nos siguen sacando la sonrisa que creíamos perdida.
Con esto no queremos decir que no apoyemos la idea de que Walt Disney era un interesado o un pervertido ya que muchas de sus películas han dejado plasmada esa imagen suya.
Cabe decir también que por lo que hemos podido observar, las cosas se exageran mucho. De cada detalle se saca una conclusión y como no podía ser de otro modo, esa conclusión es negativa hacia la industria Disney, la cual como cualquier otra empresa solo busca enriquecerse. A pesar de ello, la ilusión se quiera o no se quiera reconocer la sigue transmitiendo de generación a generación, aunque luego crezcas y te des cuenta del gran capitalismo que gobierna este mundo y de los mensajes que cada una de estas películas esconde.
Pero hay cosas que desde un principio quedan claras, como el hecho de que el papel de la mujer en la mayoría de estas películas es denigrante. Aparecen como amas de casa, madres o hijas perfectas y como seres sometidos a la voluntad del hombre. Un claro ejemplo está en “Blancanieves”, donde los enanitos que tan adorables parecen desde un principio, no se preocupan por ninguna tarea del hogar dejando todo este costoso trabajo a “Blancanieves”. Incluso ésta tiene que cantarles para que se duerman.
Pero a pesar de ello no vamos a dejar de admirar estas películas porque guardamos un gran recuerdo de ellas. Nos parece injusto por lo tanto que en muchas ocasiones se haya echado la culpa a Disney de lo pervertida que es actualmente la sociedad ya que es algo ilógico.